Vigilancia continua
La mayoría de las organizaciones se enteran de una amenaza cuando ya la tienen encima. La inteligencia de amenazas le da la vuelta a eso: vigila de forma continua quién ataca a tu sector, con qué técnicas y qué circula sobre ti en la dark web, y filtra todo ese ruido para dejarte solo lo que de verdad te afecta, a tiempo para que tu defensa actúe antes de que llegue.
Inteligencia accionable, contextualizada a tu sector. En toda España.
Por qué
No se trata de tener más datos, sino de saber cuáles importan. La inteligencia de amenazas separa el ruido del aviso real y te lo da a tiempo, cuando todavía puedes hacer algo.
Saber qué actores y campañas apuntan a tu sector te deja prepararte antes, en vez de descubrirlo el día del incidente.
Nada de feeds genéricos con miles de indicadores inservibles. Filtramos contra tus activos y tu sector para darte lo relevante.
Quién está detrás, por qué, cómo te afecta y qué hacer. Un indicador sin contexto es ruido; con contexto, es una decisión.
La inteligencia no se queda en un informe: entra en tu SOC y en tus herramientas, y acelera la detección de lo que importa.
Qué vigilamos
Miramos hacia fuera de forma constante, hacia los que querrían atacarte y hacia lo que circula sobre tu organización, en la superficie y en la dark web.
Qué grupos están activos contra empresas como la tuya, sus motivaciones y a quién atacan. Fichas de actor, no nombres sueltos.
Las campañas en marcha y las tácticas y técnicas que emplean, mapeadas a MITRE ATT&CK para que tu defensa las reconozca.
Foros, mercados y canales cerrados donde aparecen credenciales, datos vuestros o menciones de tu organización.
Dominios parecidos al tuyo registrados para engañar, y campañas que usan tu nombre para atacar a tus clientes.
Lo que se mueve sobre tus personas clave, un objetivo preferente de los ataques dirigidos y el fraude al directivo.
Lo nuevo que asoma de tu organización a internet, para que ningún activo aparezca expuesto sin que nadie se entere.
Cuatro niveles
La inteligencia no sirve igual a un analista que a un consejo. Por eso la entregamos en cuatro niveles, cada uno pensado para quien tiene que decidir con ella.
Tendencias del sector, riesgo y panorama de amenazas, en una nota corta que cabe en un comité y ayuda a decidir dónde invertir.
Las campañas y los actores activos contra ti, para orientar dónde reforzar y a qué prestar atención ahora.
Las tácticas y técnicas de los adversarios, mapeadas a MITRE ATT&CK, para afinar lo que tu defensa debe detectar.
Los indicadores de compromiso listos para que tu SIEM, tu EDR o tu firewall los consuman y bloqueen sin trabajo manual.
Cómo
La inteligencia útil no empieza en los datos, empieza en tus preguntas. Y termina en algo que se puede hacer, no en un PDF que nadie lee.
Definimos contigo qué quieres saber, sobre qué activos y frente a qué actores. Sin esa brújula, la inteligencia se convierte en ruido.
Reunimos información de muchas fuentes: superficie, deep y dark web, foros, feeds y registros, de forma continua.
Filtramos el ruido y cruzamos los datos hasta entender quién, cómo y por qué te afecta, descartando lo que no va contigo.
Te llega lo relevante al nivel correcto: una alerta, un indicador para el SOC o una nota para dirección, con qué hacer en cada caso.
Qué te llevas
Lo que de verdad mide un buen servicio no es cuántos indicadores te mandamos, sino cuántas alertas acaban en una acción y cuánto se acorta el tiempo hasta detectar.
El aviso de lo que te apunta cuando todavía estás a tiempo de prepararte, no cuando ya lo tienes dentro.
IoC listos para que tu SIEM, tu EDR o tu firewall los consuman y detecten o bloqueen sin trabajo manual.
Quién está detrás, qué busca y cómo opera, para reforzar justo donde te pueden golpear.
El aviso cuando aparece un dominio que te suplanta o una credencial vuestra filtrada, para reaccionar ya.
El panorama de riesgo del sector resumido en algo que un comité entiende y con lo que puede decidir.
Qué vulnerabilidad atender primero según lo que los atacantes están explotando de verdad, no según una lista genérica.
Encaja con
La inteligencia de amenazas es la versión continua de un trabajo de OSINT: donde este te da la foto de tu exposición, aquella no deja de mirar. Su destino natural es tu defensa: la inteligencia alimenta a Sondriva, nuestro SOC, con indicadores y contexto para que detecte antes y mejor. Y orienta la ofensiva, porque un Red Team golpea más fuerte cuando emula a los actores que de verdad apuntan a tu sector, no a un adversario de manual.
Dudas
También conocida como ciberinteligencia, recopila, analiza y contextualiza información sobre las amenazas que de verdad apuntan a tu organización: qué actores están activos en tu sector, qué técnicas usan, qué campañas hay en marcha y qué circula sobre ti en la dark web. El objetivo no es acumular datos, sino que sepas qué viene antes de que te toque y puedas actuar.
En el foco y en el tiempo. Un trabajo de OSINT te da una foto de tu huella digital en un momento dado, mirándote a ti desde fuera. La inteligencia de amenazas mira hacia el otro lado, hacia los adversarios, y lo hace de forma continua: quién te ataca, cómo y cuándo aparece algo nuevo. Suelen ir de la mano: la foto se convierte en vigilancia.
No, y ahí está la diferencia. Un feed te suelta miles de indicadores genéricos que saturan al equipo y no dicen qué te afecta a ti. Nosotros partimos de tus preguntas (qué activos te importan, frente a qué actores) y filtramos todo ese ruido para entregarte solo lo relevante, con contexto y con una recomendación clara de qué hacer.
Los actores y campañas activos en tu sector, sus tácticas y técnicas, la dark web en busca de credenciales y menciones de tu organización, los dominios registrados para suplantar tu marca, la exposición de tus directivos y los cambios en tu superficie de ataque. En resumen, todo lo que un adversario podría usar contra ti.
Un IoC, o indicador de compromiso, es una pista técnica de un ataque: una dirección IP, un dominio o un fichero malicioso. Te los entregamos en un formato que tu SIEM, tu EDR o tu firewall pueden consumir directamente, para que tu defensa bloquee o detecte esas amenazas sin que nadie tenga que copiarlas a mano.
Para los dos, en el nivel que cada uno necesita. La inteligencia técnica y táctica, los IoC y las técnicas, alimenta a tu SOC y tus herramientas. La operativa, sobre campañas y actores, orienta al equipo de seguridad. Y la estratégica, sobre tendencias y riesgo del sector, cabe en una nota corta para un comité. El mismo trabajo, contado a cada cual en su idioma.
Porque empezamos por definir contigo qué quieres saber y sobre qué activos, y todo lo que entregamos se filtra contra eso. La métrica que nos importa no es cuántos indicadores te mandamos, sino cuántas de nuestras alertas acaban en una acción y cuánto se acorta el tiempo entre que una amenaza aparece y tu defensa la detecta.
Sí. Rastreamos foros, mercados y canales cerrados en busca de credenciales filtradas, menciones de tu organización y datos vuestros a la venta. Y vigilamos tu marca: dominios parecidos al tuyo registrados para suplantarte y campañas que usan tu nombre, para poder reaccionar antes de que hagan daño.
Ayuda, y mucho. NIS2 espera que conozcas el panorama de amenazas que te afecta y que tomes decisiones informadas sobre tu riesgo. Un servicio de inteligencia de amenazas es justo la evidencia de que vigilas activamente lo que pasa fuera y de que esa vigilancia se traduce en acciones concretas, no en una carpeta de informes.
¿Hablamos?
Cuéntanos a qué sector perteneces y qué te preocupa, y montamos una vigilancia de amenazas centrada en lo que de verdad te apunta.
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