Cumplimiento normativo
Tarde o temprano algo falla: un ciberataque, un incendio, una caída que para tu actividad. ISO 22301 es la norma que prepara a tu organización para aguantar y recuperarse sin hundirse. Te implantamos el sistema de gestión de continuidad de negocio y te preparamos para la certificación.
Auditores certificados en ISO 22301 (CISA, CISSP, CISM), con experiencia en continuidad y resiliencia.
Qué es
ISO 22301 es la norma internacional de continuidad de negocio. No va de evitar que pasen cosas malas, porque algunas pasarán, sino de estar preparado: saber qué procesos son críticos, cuánto puedes aguantar sin ellos y cómo recuperarlos rápido. Sigue la misma estructura que ISO 27001, así que se integra sin duplicar.
Como la ISO 27001, se certifica con un organismo acreditado mediante auditoría. El certificado demuestra ante clientes y socios que tu organización está preparada para resistir una interrupción.
Clientes grandes, administraciones y sectores regulados empiezan a exigir planes de continuidad a sus proveedores. Tenerla certificada es una ventaja en concursos y contratos.
Si estás en el sector financiero o le das servicio, ISO 22301 encaja con lo que DORA exige en resiliencia operativa, así que te adelanta gran parte del trabajo.
El corazón
El centro de ISO 22301 es el análisis de impacto en el negocio, el BIA. Antes de hacer ningún plan hay que entender qué procesos sostienen tu actividad, qué pasa si se paran y cuánto tiempo puedes resistir. De ahí sale todo lo demás.
Cuáles son los procesos sin los que tu actividad se detiene, y de qué dependen para funcionar.
Cuánto puede estar caído cada proceso antes de que el daño sea grave. Es lo que se llama RTO.
Cuántos datos puedes permitirte perder en una caída sin que sea un problema serio. Es el RPO.
Qué personas, sistemas y proveedores hacen falta para sostener cada proceso crítico.
Con esas respuestas claras, las estrategias y los planes de recuperación dejan de ser intuición y pasan a estar basados en lo que de verdad importa para tu negocio.
A quién le sirve
ISO 22301 sirve a cualquier organización que no se pueda permitir estar parada, y a la que le pidan demostrar que ha pensado en ello. La industria y la agroalimentación lo viven de cerca: una línea detenida o una cadena de frío rota cuestan dinero cada hora.
Y, en general, cualquier empresa que dependa de sus sistemas para operar: una caída prolongada de la tecnología, hoy, puede parar por completo a una organización que no se ha preparado.
Servicio
Análisis de impacto en el negocio (BIA): identificamos tus procesos críticos, sus dependencias y cuánto puedes aguantar sin ellos.
Evaluación de riesgos de continuidad: qué amenazas pueden interrumpir tu actividad y con qué probabilidad e impacto.
Estrategias de recuperación: cómo seguir operando o volver a hacerlo en el plazo que tu negocio necesita.
Planes de continuidad y de recuperación claros y accionables, para que cada equipo sepa qué hacer cuando llegue el momento.
Pruebas y ejercicios: un plan que no se ha probado no sirve, así que lo ponemos a prueba con simulacros y ejercicios.
Acompañamiento en la certificación: te preparamos para la auditoría y el cierre de hallazgos hasta el certificado.
Método
Hacemos el BIA y la evaluación de riesgos: qué es crítico, qué lo amenaza y cuánto puedes aguantar.
Definimos cómo recuperar cada proceso y redactamos los planes de continuidad accionables.
Ponemos los planes a prueba con ejercicios y simulacros, y corregimos lo que no funcione.
Te acompañamos en la auditoría y en el cierre de hallazgos hasta obtener el certificado.
Sinergias
ISO 22301 y la ISO 27001 comparten estructura y se complementan: la seguridad de la información incluye mantener los sistemas disponibles, y eso es continuidad. De hecho, la ISO 27001 ya pide planes de continuidad, así que ISO 22301 los desarrolla a fondo. Si trabajamos las dos, el sistema de gestión es uno solo y no duplicas esfuerzo.
Y hay un puente directo con DORA: el reglamento financiero exige probar la resiliencia operativa, y ISO 22301 es justo el marco que la ordena. Además, las interrupciones suelen empezar por un incidente de seguridad, así que la continuidad y la vigilancia de un SOC como Sondriva trabajan la misma cadena, desde que algo falla hasta que vuelves a operar.
Dudas
Es la norma internacional de continuidad de negocio. Establece cómo preparar a una organización para resistir interrupciones, sean un ciberataque, un incendio, una caída de sistemas o cualquier imprevisto que pare la actividad, y recuperarse en un plazo razonable. No evita que pasen cosas, sino que te prepara para que, cuando pasen, tu negocio no se hunda. Es certificable, como la ISO 27001.
El BIA, análisis de impacto en el negocio, es el corazón de ISO 22301. Consiste en identificar qué procesos sostienen tu actividad, qué pasa si se paran, cuánto tiempo puedes resistir sin ellos y qué recursos necesitan para funcionar. Es la base de todo: sin un buen BIA, los planes de continuidad se hacen a ciegas. Por eso es lo primero que trabajamos contigo.
Son dos medidas clave que salen del BIA. El RTO es el tiempo objetivo de recuperación: cuánto puede estar caído un proceso antes de que el daño sea serio. El RPO es el punto objetivo de recuperación: cuántos datos puedes permitirte perder en una caída. Definirlos para cada proceso crítico es lo que permite diseñar estrategias de recuperación realistas y no genéricas.
Mucho. ISO 22301 comparte estructura con la ISO 27001, así que si ya tienes un sistema de gestión de seguridad gran parte del marco está montado: la gobernanza, los roles, la evaluación de riesgos y la mejora continua se reaprovechan. Además, la ISO 27001 ya pide planes de continuidad, así que la 22301 los desarrolla a fondo sin empezar de cero.
Sí, y de forma muy directa. DORA exige a las entidades financieras y a sus proveedores demostrar resiliencia operativa, con planes de continuidad probados. ISO 22301 es justo el marco que ordena esa resiliencia, así que implantarla te adelanta buena parte de lo que DORA pide. Si tu caso es financiero, trabajar las dos a la vez tiene mucho sentido.
De poco, y por eso ISO 22301 insiste en probarlo. Un plan de continuidad que se redacta y se guarda en un cajón no sirve cuando llega la crisis: la gente no sabe qué hacer y el plan tiene huecos que nadie ha detectado. Por eso lo ponemos a prueba con ejercicios y simulacros, para que cuando haga falta de verdad, funcione.
En toda España. Gran parte del trabajo de continuidad es de análisis y documentación, así que trabajamos contigo estés donde estés, aunque los ejercicios y simulacros pueden requerir sesiones presenciales. Estamos en Tudela, en una zona de fuerte industria y agroalimentación, sectores donde una parada cuesta cara, así que conocemos bien sus necesidades de continuidad.
¿Hablamos?
Cuéntanos qué pasaría si tu actividad se parase mañana. En una primera conversación te decimos por dónde empezar para que tu organización esté preparada.
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